Según John Tschohl, consultor reconocido como el gurú mundial de este tema, atender bien a tus clientes “es el talento gerencial más codiciado del mundo”. Y, afortunadamente, no es un privilegio de los grandes corporativos.

Si quieres mejorar tus estándares de servicio, estos consejos pueden ayudarte.

Nunca ignores un reclamo

Si un cliente se va, piensa siempre que probablemente es tu culpa que así haya sido. Y es muy frecuente que sea porque recibió un mal servicio o, peor aún, porque no fue escuchado y su reclamo terminó archivado en un cajón o en la sonrisa falsa de algún ejecutivo. ¿Quieres vender más? Entonces, jamás ignores una queja. Comunica a todo tu equipo que para ti es fundamental conocer los reclamos y atenderlos oportunamente. Tu mejor retroalimentación está en los clientes: respétalos y escúchalos. Ellos harán crecer tu negocio con su dinero y también con sus consejos.

Tú y tu equipo no lo saben todo

Es posible que lo hayas vivido: llamas al servicio telefónico de soporte de la compañía donde compraste tu computador y quien te atiente te trata como si fueras un ignorante. Y probablemente lo seas (al menos en esa materia), pero nadie debe hacértelo sentir. Si eres el emprendedor, recuerda que ni tú ni tu equipo lo saben todo. Tu misión es escuchar el problema, entenderlo, buscar soluciones y presentarle alternativas al cliente (aunque éste no sepa nada). Inculca en tu empresa el valor de la humildad.

Comunicar no es lo mismo que capacitar

Todos los manuales de servicio al cliente te dirán lo mismo: debes capacitar a tu personal para que entregue lo mejor de sí con tal de satisfacer las necesidades de tu comprador. Pero es importante precisar que la capacitación necesita un complemento vital: comunicar en forma permanente. De nada te servirá entrenar, por ejemplo, a tus ejecutivos de cuenta si no los mantienes al tanto de nuevos productos o servicios o si no los haces partícipes de la solución que acaban de implementar para un problema particular. Comunica con claridad y tan frecuentemente como puedas.

Evita los errores clásicos

– Creer que el cliente está equivocado.
– Pensar que los empleados van a “regalar toda la tienda” para arreglar un problema.
– Decir: “Sólo yo puedo tomar esta decisión”.
– No integrar constantemente nuevos programas de capacitación.
– Asumir que el empleado se irá de la empresa, por lo que no puedes darte el lujo de capacitarlo.
– Soñar que tienes un número ilimitado de compradores.

Recuerda que el buen servicio traerá clientes de regreso. Y eso siempre será bueno para tu negocio.

Pero un servicio excelente hará que ese mismo cliente te recomiende con amigos y familiares. ¡Y eso es aún mejor!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here